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viernes, 30 de marzo de 2012

Corona Cañari de oro entre las joyas de la corona británica




Este año Inglaterra celebra el Queen's Diamond Jubilee, por los 60 años de reinado de Elizabeth II; con tal motivo se ha abierto una exhibición de varias joyas de la corona que nunca han sido vistas por el público y que han permanecido custodiadas en la famosa Torre de Londres. La pieza central de esta exposición es una corona cañari de oro puro, obsequio del presidente ecuatoriano Gabriel García Moreno a la reina Victoria en 1862.

La corona fue recuperada de una excavación en 1854, algunos expertos debaten aún si se trata de una pieza del periodo incásico de la región, o del periodo puramente cañari; hecho que la convierte en una de las piezas más enigmáticas de las que forman parte del tesoro real británico.

Especulaciones afirman que García Moreno hizo este obsequio en busca de un fallido protectorado británico, similar al más conocido intento de protectorado francés que propuso a Napoleón III. Sin embargo, es una teoría manejada solamente en los terrenos de la especulación.

La corona aborígen, cuya importancia es considerada mayor que las otras 100 piezas que la acompañan, se exhibirá por una sola vez en la Galería de la Reina del Palacio de Holyroodhouse, de Edimburgo, residencia oficial de los monarcas británicos en Escocia. Esta forma parte de varias exhibiciones conmemorativas en las 6 residencias de la familia real en todo el país, incluídos el Castillo de Windsor y el Palacio de Buckingham.

sábado, 14 de enero de 2012

EL IMPRESIONANTE PADRE RUMI Monumentos espectaculares de piedra que desconcierta a quienes lo conocen


LA FIGURA DEL PUMA O LEON ANDINO

El sitio denominado “Padre Rumi” ubicado en las estribaciones de la cordillera occidental, en la parroquia Jerusalén perteneciente al cantón Biblián, a una altura aproximada de 3.800 msnm. De encanto y belleza natural impresionante. Son formaciones rocosas que presentan innumerables formas llevan a imaginar y pensar la razón de ser de este colosal monumento de piedra.

Varias bibliografías tratan de la existencia de estos emplazamientos, ubicados no solo en el austro ecuatoriano sino que se presentan en otros países como Perú (Marcahuasi), Chile (la isla de Pascua), México (el Valle Sagrado de Tepoztlan), inclusive en otros continentes como: Europa, Africa y Asia.

EL PADRE RUMI EN BIBLIAN – PROVINCIA DEL CAÑAR





Investigadores de este tipo de formaciones llegan a pensar y hasta imaginar que son obras de civilizaciones anteriores y habitantes de otros mundos, con referencia a las líneas de Nasca y otros gravados gigantes que se encuentran ubicados en el Perú.

Geólogos manifiestan que estas formaciones fueron realizadas por la prodigiosa naturaleza, la erosión, el viento, el agua, el sol, es decir los fenómenos naturales que moldearon las piedras a través de los años, o que son formaciones geológicas naturales que aparecieron ya con esa forma.

Lo inquietante de esta concepción es la reiteración que existe en este tipo de configuraciones,  algunas con formas antropomorfas y zoomorfas en piedras denominadas “cantos rodados”, es decir que son piedras de los ríos y que se hallan en las riberas de los mismos, encontrándose la mayoría de figuras ubicadas en las estribaciones de los Andes.

CABEZA DE LA SERPIENTE EN LA CIMA DEL PADRE RUMI





Un artículo de la National Geographic de marzo de 2010, nos da ha conocer una investigación de los arqueólogos el peruano Johny Isla y el alemán Markus Reindel miembros del instituto arqueológico de Alemania  en el proyecto “Nasca-Palpa” refiriéndose a las enigmáticas líneas de Nasca, que han concitado el interés de la humanidad, llegando hasta suponer que fueron elaboradas por extraterrestres y que les servían como sistemas de ubicación.

Todo este tipo de afirmaciones con las investigaciones efectuadas fueron desvirtuadas y llevadas al campo de la imaginación. Las conclusiones a las que llegaron en esta exploración es que estos imponentes grabados sobre terrenos arenosos en las alturas de los Andes como: el colibrí, el mono y otros geoglifos que son visibles enteramente sólo desde el aire fueron construídos por las manos del hombre, aunque esta afirmación sea difícil de creer.

Los nazcas del Perú florecieron entre el 200 a.C. hasta cerca de 600 d.C. quienes nos dejaron claves deliberadas sobre las funciones de esas imágenes. Las mismas que fueron elaboradas para obtener el líquido vital, el agua, que la suplicaban a sus dioses, hasta con ofrendas humanas, según lo atestiguan los restos encontrados por los arqueólogos. 

Es así que cultivaron la tierra y lograron florecer en el seco Valle de Nasca durante ocho siglos. Pues bién queda sentado gracias a estas investigaciones que las espectaculares líneas de Nasca fueron hechas por los hombres [1].

Una hipótesis es que el Padre Rumi fue centro de adoración de los “manganes” y “burgaymayus” tribus cañaris que ocupaban estas tierras. Según la historia del Ecuador del padre González Suárez en sus investigaciones nos señala: “Los principales dioses adorados por los Cañaris eran la Luna y los árboles grandes.

El culto del Sol se introdujo, si hemos de creer a Garcilaso, con la conquista y el señorío de los Incas. «Antes de los Incas, dice Garcilaso, adoraban los Cañaris por principal dios a la Luna, y segundariamente a los árboles grandes y las piedras que se diferenciaban de las comunes, particularmente si eran jaspeadas. Con la doctrina de los Incas adoraban al Sol, al cual hicieron templo y casa de escogidas y muchos palacios para los reyes» En Tomebamba era adorado especialmente un oso.

El concilio limense, cuando habla de la idolatría de los indios, advierte que en cada provincia había un ídolo o huaca común, y en cada pueblo, otro particular, a los cuales deben añadirse los conopas o dioses caseros y las pacarinas o sitios de donde creían que habían nacido sus progenitores”[2].

COMPLEJO DE PIEDRA PADRE RUMI



Además las leyendas y la tradición oral indican que los cañaris eran expertos en acomodar, readecuar y esculpir las montañas con la forma de sus dioses, inclusive se manifiesta que habían labrado los meandros de un río con la forma de su dios primigenio, es decir la “Guacamaya”[3], cuyo perfil segun investigadores se encuentra en los meandros del río Culebrillas y más impactante observado en los antiguos meandros del río Tarqui en la parroquia del mismo nombre en la ciudad de Cuenca.

Es decir se puede inferir y conjeturar que estas configuraciones monumentales que asemejan figuras antropomorfas y zoomorfas fueron esculpidas por los cañaris. Cuya obra cumbre de su trabajo de readecuación de las montañas se encuentra emplazado en Ingapirca en el mal denominado “ingañahui” o cara del inca, que seguramente debió ser la representación del monarca supremo cañari.

Pues el templo del sol Inca y todo su complejo, fue emplazado sobre un adoratorio cañari superponiendo su religión sobre la del pueblo sometido.

FIGURA ANTROPOMORFA EN EL PADRE RUMI



En el Padre Rumi podemos divisar formaciones antropomorfas caras humanas, zoomorfas caras de animales, el jaguar, la culebra de la cual también se creen procedentes los cañaris, el cóndor que se lo puede admirar en el conjunto monumental, hasta representaciones fálicas. Por lo tanto queda a criterio del lector sacar sus propias conclusiones, y no dejar de conocer y admirar este atractivo turístico del cantón Biblián e investigar sobre su procedencia natural o elaborada por la mano del hombre.
Estas esculturas monumentales son un legado que nos deja una raza valiente, valerosa, valiosa e  igualmente monumental, como fueron los Cañaris, que vivieron más de 3.000 años en estos lares.

domingo, 8 de enero de 2012

Los Muros de Párig.

 Cada piedra en los muros del Ingañan, en su calzada, en las terrazas y apachitos, tiene una función y un encanto en el entorno.

Siempre me fascinaron las formaciones rocosas y las rocas en sí; pero cuando estas forman parte de un todo armónico, como en los muros o calzadas de nuestros senderos, en las paredes y patios ancestrales o en los caminos y ruinas arqueológicas, son más que fascinantes.
 
  

Y en las laderas de Párig frente al puente de chicti sobre el rio Paute, el segmento de Ingañan por el que caminamos con Bolívar Cárdenas, en sus muros laterales y de sustentación para salvar las pendientes; en su calzada a ras del suelo o en gradientes, en sus apachitas y huancas que señalan las distancias entre tambos del chasqui, como cuenta Cieza de León; en las terrezas de cultivos y habitacionales junto al Ingañan, Intiñan o Chaquiñanes, las piedras tienen otra mágica fascinación y lectura: “… en estos muros todas las piedras trabajan, no están llenando un espacio simplemente…” como advertía mi anfitrión.

Terracería
La carretera que nos conduce al Guachapala, en este sector parece parte de una gran primera terraza, que se continua con una serie escalonada hasta, casi, la cima del cerro, en donde sobresale nítidamente, visible desde la última curva al salir de Paute, una formación natural totémica que los nativos le llaman el Pichaurco.

Frente al caserío de Párig, digo frente a su torre, el camino, como que al llegar al centro poblado termina, pero caminando un poco mas hacia oriente en  ascenso vuelve a parecer con todos sus elementos distintivos, muros de contención laterales, de sustentación en las pendientes, calzada en escalera en toda la subida y huancas.

Caminamos largo por sus escalones que no terminan entre muros coronados de pencas, moras, geranios, helechos, pepinos, mortiños, uvillas, capulíes y mas vegetación típica de nuestras cercas.
Camino viejo a Andacocha.

Este camino llega a andacocha y sigue hacia el cerro…”Informa un campesino que nos mira incrédulo avanzar por el “camino viejo…” ¿A dónde van? Caminando no más vecino… que bueno, que bueno, que les vaya bien… posiblemente llega a Toctesí o Toctesaray, apunta mi guía, regresamos, más tarde Marco Rodas confirmo que este camino pasa por andacocha.

Apachitas
Montículos de piedras que los indios aglomeraban en las encrucijadas de los cerros, a manera de atalaya cerca los cacicazgos, o en ciertos puntos del camino como sitios de descanso o adoratorio en donde había que dejar una ofrenda, aun que sea una piedra mas, que en lo personal me recuerda la cima de las apachitas en la vía Arequipa Valle del colca en el Perú.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Corona Kañari del Gran Caciqve Dvma


Se encuentra en el museo del Indio Americano de USA y no sé porqué hasta ahora no se exige que se lo devuelva.

viernes, 5 de agosto de 2011

Cadenas de Pvcaras (referentes e hitos de caminos y senderos)


PUCARA DE ZHALO 

Cadenas de pucaras levantados y readecuados en la irregular cordillera continental que son referentes e hitos de caminos y senderos que se constituirían en los primeros planos cartográficos para el tránsito de las ciudades de la América andina precolombina. Los pucaras cañaris se utilizaron también de adoratorios por el acercamiento a la Luna y la contemplación de los astros; además como observatorios estratégicos de resguardo y vigilancia para la guerra del pueblo cañari siempre guerrero.

El pucara tiene una forma piramidal con un andén ó camino peatonal a manera de terraza de apariencia de churuco terraplenado en espiral que le envuelve en todo el contorno y la vuelta, desde la parte inferior y baja hasta poder coronar, en una terraza mayor; debido a que la representación espiral y elipse estuvo siempre presente en esta cultura en la representación filosófica de lo infinito, pues subir al pucara en la romántica vuelta de caracol y circular se constituía ya en un ritual.

Las pirámides de tierra que se utilizaron en los puntos más altos como hitos especiales exclusivos de los sitios y picos más altos y estratégicos regionales, se los readecuó y elaboró únicamente como pirámides perfectas terminadas en punta, y sin los andenes caminos o terrazas laterales espirales. Los códigos y léxicos se encontraban inscritos en el pucara, con hitos ó mojones labrados de piedras pequeñas, dispuestos en la terraza superior y principal; colocado e incrustado, de peculiar singular e individual manera, para su contratación identificación y reconocimiento visual y físico en el lugar mismo de cada pucara.

lunes, 25 de julio de 2011

Lengva y Escritvra Kañari

Lengua Cañari

Los Cañaris tenían como leguna el cañari, la cual como lengua hablada hoy en día está muerta.
Durante la conquista Inca, los Cañaris debieron, haber aprendido la lengua Quechua (Kichwa); mas, como sucede siempre, la lengua del pueblo conquistador se enriqueció con muchas voces tomadas de la lengua del pueblo vencido, y así los nombres de ciertos objetos materiales como de los ríos, de los montes, etc., debieron conservarse sin mudanza alguna en el mismo idioma de los Cañaris. He aquí por qué ciertos nombres propios de montes, de ríos y poblaciones, no tienen significado alguno en lengua Quechua (o Kiwcha).

Durante la colonia española se sabe que se mandó ha hacer un catesismo en lengua Cañari, dada la necesida de evangelizar esta población (sin embargo no existe ninguna copia de dicho documento en nuestros días). Con el paso del tiempo la evagenlización en el idioma de cada uno de los pueblos era muy difícil, por lo que se decreto que los naturales aprendiesen el Quechua (o Kichwa). Cayendo así el idioma Cañari en el deshuso y dada la falta de documentación de este idioma se le conoce muy poco.

Posible Escritura Cañari
Dibujo de Cetro Cañari En los sepulcros de Chordeleg se encontraron ciertos cetros de madera labrados y cubiertos de una especie de jeroglíficos curiosos; estos cetros estaban cubiertos con placas de oro o plata dependiendo del caso, en estos se veían reproducidos en relieve todas las figuras grabadas en la chonta, madera de que eran todos los bastones. No se encontraron en todos los sepulcros, sino solamente en algunos de ellos, en los que había mayores riquezas; la disposición con que estaban colocados estos bastones en los sepulcros es también muy digna de notarse, porque no se hallaban dispersos ni colocados al acaso, sino con cierto arte y método específico, distribuidos en grupos o hacecillos, y cada grupo ligado por una cinta de oro, y un grupo separado de otro. Como no se han encontrado hasta ahora, en ningún sepulcro cañari (de los descubiertos que se conoce) quipos, se cree que tal vez, aquellos bastones serían una manera que tenían los Cañaris para conservar la memoria de sus hazañas o de sus hechos de armas y otras tradiciones estimadas entre ellos.

Dibujo de otros Cetros Cañaris
Esta teoría se puede ver respaldada por lo referido por Cabello Balboa en uno de sus libros: "Cuando Huayna Cápac se sintió próximo a la muerte, hizo su testamento, según costumbre. Se escogió un bastón largo, o especie de cayado, en el cual se trazaron rayas de diversos colares, por cuyo medio debía tenerse conocimiento de su última voluntad, y, hecho esto, se lo confió a la custodia de un quipocamayoc". El hecho de que el Inca estándo en territorio Cañari, pidiese un cetro y no un quipu para hacer su "testamento". Nos puede dar indicio de que este era un tipo de escritura Cañari. Él cual pudo ser muy bien conocido por Huayna Capac ya que este vivió en Tomebamba durante 38 años.

No es posible dudar que éstos conocieron la escritura o el uso de los jeroglíficos, pues, además de algunos objetos que se encuentran con figuras y caracteres simbólicos, uno de los sepulcros descubiertos en Chordeleg tenía en las paredes rasgos y signos que manifestaban que allí había, no un mero capricho, sino una verdadera expresión del pensamiento. Hasta la forma de ese sepulcro tenía mucho de particular, pues era una grande bóveda o salón cavado en la peña; al frente de la entrada estaba, en una como silla sin espaldar, sentado el esqueleto de un indígena, coronado con una diadema de oro, y las paredes, de ambos lados del cadáver, con signos y figuras.

Sin embargo hasta hoy en día por falta de estudios, esta teoría no ha podido ser analizada.

YACUVIÑAY – RUINAS DE LA CULTURA CAÑARI




A seis kilómetros de Paccha cabecera cantonal de Atahualpa se encuentra el Complejo Arqueológico Yacuviñay cubriendo un espacio de 100 hectáreas. Este potencial turístico ncierra en su contexto objetos arqueológicos, estructuras cruciformes y diseños, leyendas que se identifican con el pueblo Inca.

HISTORIA:
Acerca de la existencia de esta ciudad perdida, atestiguan reconocidos pobladores de esta ciudad que desde unos sesenta años atrás se han vertido una serie de testimonios acerca de su origen; señalan que estas ruinas guardan algunos misterios, entierros, hasta objetos de oro incrustados en sus entrañas, se escuchan lamentos nocturnos; lo que han llamado la atención de los arqueólogos como el Dr. Jaime Hidrovo, Director de la Fundación Civilización Andina, entidad que realizó la primera etapa de recuperación de las Ruinas, estudios efectuados les permiten aseverar que Yacuviñay revela los rasgos de la vivencia Inca entre los años 1 470 y 1 530 cuando se produjo el derrumbamiento del imperio.

Yacuviñay en ese entonces no fue solo un campamento incaico sino que un punto estratégico para la comunicación entre las culturas aborígenes Cañaris en Pucará y las poblaciones se Saraguro en Loja. Si hasta su nombre ratifica Hidrovo tiene origen incaico. Yacu significa agua o río y viñay para siempre, por lo tanto Yacuviñay representa el agua eterna. Lo cual confirman las varias vertientes hidrológicas existentes en el sector.

jueves, 14 de julio de 2011

Vestigios de Zhin


ZHIN es la palabra con que se denominó desde 1492 a la colina que se desprende de los páramos de Hiñaguarte, su suelo fecundo fue considerado como la zona predilecta para establecer allí el centro de la población aborigen.

Zhin también se le denominó a la tribu que habitaba en este sector, siendo esta una de las más notables de la nación Cañari.  



 
De las piezas pertenecientes a la cultura Zhin se han podido recolectar una variedad de piezas de oro, plata, cobre, piedra, hueso y cerámica; los labriegos por casualidad encontraron hucamayas de oro y plata, objetos que fueron vendidos al museo del hermano Ignacio Neira. 

En la actualidad podemos encontrar varios de los objetos hallados en el museo de la comunidad franciscana de Azogues.

Se encontraron además coronas, polainos, cascabeles, sartas, masas, mullos platos, ollas argollas, bastones, la mitad de una luna de oro, tupus y piezas en cerámica. En otro sitio se encontraron parte de vestimenta muy labrada con colores café, verde, azul, amarillo, colorado, con figuras de aves y animales.
También se encontró en otro entierro a poca profundidad algunas vasijas de barro, dos ídolos de piedra que representaban a una mujer y a un hombre, en posición coital, que según el Dr. Carlos Aguilar Vásquez representan la generación.



 En 1970 el señor Julio Cobos encontró más de una docena de argollas, tupus y dos coronas todos estos objetos en oro y cobre artísticamente labrados, un pectoral de plata con tela de algodón adherido al metal, pero lo mas importante fue un esqueleto de un cacique rodeado de objetos de oro, plata, cobre, vasijas y en su cabeza colocado una corona, en su pecho colgaba un TINCULLPA que tenía la forma de un disco, de su superficie cóncava sobresalía una cara humana de cuyo labio inferior pendía una plancha laminosa de oro con lengüetas de unos 15 cm de largo lo cual pudo vibrar al son de una danza, junto a sus pies se encontró una piedra, junto a una vasija y vaso de oro.

Distribución Espacial

Es importante citar los regazos de lo que pudo ser el lugar de la habitación de los caciques y los espacios ceremoniales situados a unos 500 m. al oeste de la cima de Zhin.

En la parte superior consta de una espaciosa plataforma de unos 70 m2 sostenido por un muro de piedra..
Al pie de esta plazoleta están unas 5 terrazas, sostenidas por muros de piedras plantadas en forma de cuñas, piedras laminadas de hasta 90 cm de largo, las cuales están bien incrustadas en el suelo.

Dichas terrazas pudieron servir para actos ceremoniales ubicándose la jerarquía militar y religiosa.
A unos 500 m a la misma altura de la cima de Zhin es el sitio llamado Shio o Shiu está una plazoleta de unos 60 m2 sostenido por un muro de piedra, compactado por una arcilla amarilla. Todas estas riquezas y testimonio arqueológico existentes en el complejo de Zhin Hiñaguarte están demostrando la cultura notable de Zhin en el oriente austral.